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30 años después: de "Mao" al "desarrollo"

[La información para elaborar este post y sus gráficas viene de este artículo publicado por el semanal chino Nanfang Zhoumo -????-]

Ayer se cumplieron 30 años desde que Deng Xiaoping lanzara su famosa política de “Reforma y Apertura” (????). En una civilización en la que las palabras (mejor dicho, los caracteres) tienen tanta importancia, una forma de mirar a los cambios que ha sufrido el país es la evolución en su vocabulario:

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La tabla de arriba (que yo sólo he traducido) recoge las diez palabras más utilizadas en los discursos realizados tras cada uno de los Congresos del Partido Comunista Chino desde 1977 hasta 2007.

A lo largo de estos 30 años podemos ver cómo términos como “La Banda de los Cuatro”, “Mao Zedong”, “proletariado” o “lucha” han dado paso a “Construcción”, “Desarrollo” y “Economía”. El país ha dejado de preocuparse por las luchas ideológicas para centrarse en el desarrollo económico del país.

Con el paso de los años, y sobre todo en los dos Congresos de los 80, las palabras relacionadas con la economía han ganado terreno: “empresarios”, “contrato”, “derecho a la propiedad”, “exportación”, “zona económica especial”, “empresas rurales”, “sistema monetario”, “banca”…

En los dos discursos de los 90 (1992 y 1997) la idea de una “economía socialista de características chinas” ha cobrado fuerza. Se habla de la especifidad china y de la cultura nacional, al mismo tiempo que “Deng Xiaoping” se convierte en la persona más citada.

A partir del año 2000, en los discursos se produce una irrupción importante: el “desarrollo de las ciencias” y la “protección del medio ambiente”. China quiere dejar de ser el made in China para convertirse en el invented in China. El siguiente paso de la transformación económica china consiste en invertir en investigación y desarrollo, nuevas tecnologías y energías limpias.

De todas las palabras que han ido bailando a lo largo de estos 30 años hay dos (”desarrollo” y “construcción”) que no han parado de aumentar con el paso del tiempo:

construccion-y-desarrollo

Algunas palabras como “marxismo-leninismo”, “pensamiento de Mao Zedong” y sobre todo “Socialismo” y “El Partido” (estas dos son las únicas que durante las tres décadas siempre están entre las diez palabras más mencionadas) nos dan una idea de que la retórica comunista todavía se mantiene entre los líderes políticos. Queda muy poco de aquellas ideas, pero todavía se siguen utilizando como fuente de legitimidad.

Nota: aunque los cambios en el lenguaje de los políticos son interesantes para ver cómo se ha transformado el discurso y ver las tendencias de la economía, lo cierto es que la sociedad ha cambiado mucho más que la retórica de los líderes chinos. La sociedad (sobre todo los jóvenes urbanos) van muy por delante de sus líderes.

Nota 2: la palabra armonía (??), que se ha convertido casi en una muletilla del actual presidente Hu, irrumpió en estos discursos pos-Congreso en 2007 (fue utilizada 34 veces).

Links: 30 años de reforma en China (por Enrique Fanjul)
Especial IGADI: 30 años de reforma y apertura
The Second Long March (por The Economist)

China con Obama

Nuevo presidente, nuevos planes. ¿Cambiará algo la política de EE.UU. respecto a China? ¿Cuál es la visión de Obama respecto al gigante asiático?

Aquí van algunos de los temas más candentes:

Taiwán: para China, hay pocas cosas tan importantes en las relaciones bilaterales con EE.UU. como el tema de Taiwán. Con Obama parece que cambiarán muy pocas cosas: EE.UU. seguirá asumiendo el principio de una sola China y no reconociendo a Taiwán como estado independiente. Al mismo tiempo, seguirá manteniendo relaciones diplómaticas con la isla y respetando la Taiwan Relations Act (lo cual significa que, sin ser oficial, Taiwán es considerado un estado y Washington seguirá “velando por su seguridad”). Por cierto, que Obama (como Mc Cain) apoyó la última venta de armas a Taiwán.

Economía: aquí es donde podría haber más novedades. Obama parece tener pesadillas todas las noches con la divisa china, devaluada artificialmente y que facilita sus exportaciones y aumenta día a día la deuda estadounidense. Con el nuevo Presidente, este tema parece que estará sobre la mesa en cada reunión con las autoridades chinas y organismos internacionales. Cada vez que habla de China, Obama cita este asunto como el más importante.

El nuevo Presidente también ha sido muy crítico con el llamado dumping chino. Su idea es que la falta de respeto de derechos laborales, el poco control medioambiental y las exenciones de impuestos bajan los precios de los productos chinos perjudicando a las empresas estadounidenses. Como el tema de la moneda china o los derechos de autor, Obama parece mucho más duro a la hora de pedir a China que se amolde a las supuestas leyes de mercado internacional (que EE.UU. cumple cuando le interesa, por otra parte). Ha llegado incluso a decir que China “esta compitiendo de una forma que es injusta con los trabajadores estadounidenses”.

Otra de las propuestas de Obama pasa por eliminar las reducciones de impuestos a las empresas estadounidenses que deslocalicen en terceros países. No sé hasta qué punto esto podría afectar a China, aunque tal vez disminuya las inversiones extranjeras.

Derechos humanos: a pesar de su aureola casi mística, en el fondo Obama es un pragmático. Seguro que nunca arruinará un negocio importante por temas relacionados con las libertades en China. Sin embargo, el partido demócrata siempre ha prestado mayor importancia a los derechos humanos y recibe más presiones de ONGs y otros colectivos sociales, así que es de esperar algún gesto de cara a la galería.

Además, los ocho años de decadencia moral de George W. Bush han finalizado y tal vez EE.UU. recupere un poco de prestigio moral, lo que unido a un mayor discurso ideológico de Obama (para quien la política exterior estadounidense debe regirse por los principios de democracia y libertad) podría provocar mayores tensiones en este tema.

Medio ambiente: en este punto también puede haber una diferencia importante. Obama quiere acabar con la dependencia absoluta de petróleo y convertir a su país en líder de las energías renovables (los republicanos se han olvidado de esto los últimos ocho años). La incorporación de EE.UU. a la defensa del medio ambiente (con su posible firma del futuro protocolo de Kyoto) puede acercarle a una China que necesita apostar por energías limpias. De hecho, en alguno de los debates presidenciales, Obama apostó no sólo por convertir a su país en líder de las energías renovables, sino también en utilizar este conocimiento para ayudar a los países en vías de desarrollo (entre ellos China).

Política internacional: es de esperar que Obama vuelva a Naciones Unidas, lleve una política exterior más dialogante, utilice el soft power, salga de Irak en un par de años y olvide las aventuras bélicas de sus predecesores. Esta nueva actitud puede favorecer también el diálogo con Corea del Norte. Es seguro que Pekín se sentirá más cómodo con unos Estados Unidos menos prepotentes.

Asia: en cuanto a las relaciones con el continente, no parece que vaya a haber cambios sustanciales. EE.UU. seguirá siendo amigo íntimo de Japón e India (ambos vistos como contrapunto a China) y de Corea del Sur, Tailandia y Filipinas (aliados tradicionales con presencia militar estadounidense).

Links: US-China policy under an Obama Administration.

Obama and the challege of China

China y las elecciones estadounidenses

Elecciones estadounidenses en China

¿Cómo se han vivido las elecciones estadounidenses en China?

En general, estas elecciones han pasado bastante desapercibidas. La mayoría de la población tiene demasiados problemas en su casa, en su ciudad, en su provincia y en su país como para preocuparse por lo que pasa en Estados Unidos. Además, por mi experiencia personal, creo que la política se interpreta en este país de otra forma. Aquí todo eso de candidatos, programas, senado y congreso todavía suena demasiado abstracto. La política se mide bajo un pragmatismo absoluto (esto pasa en todos lados, aunque en China me parece más enraizado) y las elecciones estadounidenses importaban sobre todo por la influencia que pudieran tener para China.

Por otro lado, Obama sí ha despertado pasiones en algunos sectores de la población china. Todos aquellos que han sido (o son) emigrantes en otros países se han sentido identificados con la historia de Obama. Algunos medios chinos recogían las impresiones de estos chinos-estadounidenses en el extranjero, que estaban encantados con el nuevo presidente.

Además, en Asia en general (y en Indonesia en particular) también se valoraba mucho la mezcla de culturas de Obama, que vivió varios años en Yakarta. Los países asiáticos esperan del nuevo presidente una mayor atención y respeto hacia este contienente donde vive el 60% de la población mundial.

¿Iba Pekín con McCain o con Obama?

Personalmente (y sin ningún informe que lo corrobore) tengo la impresión de que Pekín iba con Mc Cain. Los republicanos siempre se han caracterizado por un mayor pragmatismo, una mayor liberalización económica y menos importancia a los derechos humanos (aunque Mc Cain se reuniera con el Dalai Lama hace algunos meses, eso pareció más un gesto oportunista que una agenda política para su mandato). El Gobierno chino se llevó muy bien con la Administración Bush los últimos ocho años y Mc Cain significaba la continuación de esas buenas relaciones.

Además, la victoria de Obama ya ha reforzado la imagen de Estados Unidos en el mundo. Su triunfo vuelve a situar el American Dream en el imaginario colectivo. El modelo estadounidense (político, social, cultural) ha recibido un impulso enorme gracias a Obama. El mundo (incluidos algunos pocos chinos) vuelve a creer en los valores de libertad y democracia que EE.UU. teóricamente defiende.

Con la anterior administración, cada vez que George W. Bush hablaba de derechos humanos, a Pekín le entraba la risa. Con Obama, tal vez Estados Unidos se convierta en un país respetado y con cierta legitimidad moral. Esto sin duda alguna supondrá un nuevo reto ideológico para Pekín.

Taiwán quiere ser Kosovo

Como sabéis, Kosovo ha declarado unilateralmente su independencia, sin el acuerdo con Serbia y sin el respaldo de Naciones Unidas. Mientras países de tanto peso como Estados Unidos,Francia, Alemania o Reunido Unido han reconocido desde el primer día este nuevo estado en Europa, otros países como Rusia o España consideran la separación ilegal. ¿Y qué ha hecho China? ¿Dónde se ha situado el gigante asiático?

Al igual que en España (aunque con muchísimas diferencias), China también tiene distintos grupos que reclaman más autonomía o directamente la independencia, entre ellos Xinjiang o el Tibet. El tema es siempre peliagudo en China, puesto que la unidad del Imperio fue una obsesión durante siglos, y las diferencias en un país tan grande son abismales (decenas de lenguas diferentes, etnias, religiones…). Por eso, cada vez que se habla de un nuevo estado o del derecho a la autodeterminación, China se opone y se echa las manos a la cabeza. Por todo esto, Pekín se ha opuesto frontalmente al reconocimiento de Kosovo.

Dentro de la política china, Kosovo también es un mal ejemplo para la situación en Taiwán. Aunque las situaciones son muy diferentes, China no quiere que Taiwán declare oficialmente su independencia y se convierta en un estado independiente. Cuando China dice “no” a Kosovo está mirando de reojo a Taiwán. Nada de declaraciones de independencia unilaterales, nada de saltarse a la ONU y nada de nuevos estados independientes.

Taiwán, por su parte, no ha perdido el tiempo y ha reconocido inmediatamente la independencia de Kosovo. Taipei se ha alegrado por “la liberación del pueblo kosovar y el derecho a la autodeterminación”, tal vez tomando nota para cuando llegue su hora. Aunque, de hecho, este acontecimiento nos vuelve a mostrar el mayor punto débil de Taiwán: la falta de reconocimiento internacional (ninguno de los grandes apoyaría a Taipei en una proclamación de independencia semejante).

Hablaremos de ello más adelante porque el próximo mes hay elecciones en Taiwán y me he traído muchas historias que contar de Taipei, pero lo cierto es que cada movimiento internacional suele traer un pequeño enfrentamiento entre China y Taiwán. Mientras tanto, tal vez Taiwán pueda ganar un nuevo aliado en su lucha diplomática: Kosovo, que probablemente establezca relaciones diplomáticas con la isla.

Un vistazo al XVII Congreso Nacional del Partido Comunista Chino

Después del análisis tan sesudo del otro día, creo que ya es hora de analizar lo que ha pasado en el XVII Congreso Nacional del Partido Comunista Chino.

¿Por qué es importante?

Porque es el momento en el que las principales instituciones chinas (Buró Político, Comité Central) se renuevan. Especialmente importante es lo que ha pasado en el Comité Permanente de Buró Político, un grupo de nueve personas que se podría considerar como el Gobierno Chino. Ellos decidirán las políticas chinas durante los próximos cinco años.

Es importante porque estas personas tendrán en sus manos el futuro de 1.300 millones de personas. No sólo eso, sino el reto de lidiar con problemas que afectan a todo el mundo (medio ambiente, relaciones internacionales, Taiwán, empresas extranjeras en China…) En este Congreso, celebrado en el más absoluto de los secretismos, se decide una parte importante de lo que China (cuarta potencia económica) hará dentro y fuera de sus fronteras.

También es importante porque en este Congreso se anunció la línea política que quiere tomar el Partido Comunista Chino para los próximos cinco años y el posible sucesor de Hu Jintao en 2012.

¿Qué ha cambiado?

Lo más importante es que las ideas de Hu Jintao, como consecuencia de la continuidad política, se ven reforzadas. En este sentido, el actual presidente chino es el primero en apostar no sólo por un crecimiento económico cuantitativo, sino también cualitativo. Hu Jintao se ha dado cuenta de las crecientes desigualdades en el país (sobre todo las diferencias campo-ciudad) y el problema de la educación y la sanidad. Hu Jintao apuesta (al menos en teoría) por corregir las injusticias del crecimiento acelerado, dotar poco a poco de servicios sociales a los ciudadanos y proteger al medio ambiente. Incluso se ha hablado de ofrecer seguridad social en 2020. Esto contrasta con la época anterior de Jiang Zeming, cuando sólo se hablaba de mejorar las cifras de Producto Interior Bruto (PIB).

Hu Jintao también ha insistido en la necesidad de cambiar el desarrollo chino y apostar por el desarrollo tecnológico. No es una novedad, pero la insistencia con la que se ha repetido parece querer dejar claro que China va muy en serio con este tema.

¿Quién ha cambiado?

El Comité Permanente (como decía, el núcleo duro del Gobierno Chino) está formado por 9 miembros, de los cuales hay 4 nuevos. Dos de ellos (He Guoqiang y Zhou Yongkang) tienen 63 y 64 años respectivamente, con lo que todos los indicios apuntan a Xi Jinping (54 años, secretario del PCCh en Shanghai) y Li Keqiang (52 años, secretario en la provincia de Liaoning) como posibles sucesores en 2012.

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Li Keqiang y Xi Jinping

Ambos políticos pertenecen a lo que se ha dado en llamar La Quinta Generación de políticos chinos. Las principales novedades que incorporan es que disponen de estudios de derecho y economía al más alto nivel (frente a la mayoría de actuales ingenieros) y también que ambos, al igual que Hu Jintao, provienen de regiones pobres de China (Li nació en Anhui y Xi en Shaanxi). Esto podría asegurar que ambos, sea quien sea el elegido, seguirían impecablemente con la eficaz reforma económica al mismo tiempo que intentarían acabar con las desigualdades en el interior del país.

A todo esto algunos analistas añaden la experiencia generacional como un factor que podría traer más reformas (sobre todo políticas) a China. Ambos políticos crecieron en la época de la Revolución Cultural en China y fueron enviados a campos de trabajo, lo que presumiblemente podría dotarles de mayor independencia frente al Partido Comunista y el legado de Mao Zedong. Que una de las primeras cosas que haga el Partido Comunista en tu vida sea alejarte de tu familia, expulsarte de tu ciudad y llevarte al campo a trabajar puede que no sea la mejor forma de lograr tu sumisión.

¿Democracia?

Las actitudes sociales y conciliadores de Hu Jintao podrían ir en una línea democrática y aperturista, aunque hay muchos otros factores que parecen indicar que no se producirán cambios significativos. Aunque Hu Jintao citó en su discurso de clausura la palabra “democracia” 61 veces, las detenciones de los últimos días, el control creciente sobre Internet (incluida la prohibición de Youtube) y el secretismo con el que todo ha vuelto a celebrarse no parecen anunciar cambios significativos.

[Si todavía te has quedado con ganas de más, puedes acudir al especial de IGADI o al informe de Pablo Bustelo para el Instituto Elcano]

Husmeando en el Congreso Nacional Chino

Como sabéis, durante la última semana el Partido Comunista Chino ha estado reunido para decidir la línea política del país y renovar sus cargos. Este XVII Congreso Nacional, que se celebra cada 5 años, tuvo lugar en el llamado Gran Salón del Pueblo de Beijing. En mis ansias por hablar con el amigo Hu Jintao y comentarle un par de cosillas, me estuve dando un paseo alrededor de este edificio donde las máximas autoridades chinas estaban decidiendo el futuro de 1.300 millones de personas.

Como podéis imaginar, esta fue la señal que más veces encontré en mi camino:

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A parte de esto, me fascinó comprobar como justo en frente de la arquitectura comunista del Gran Salón del Pueblo se encuentra el Nuevo Teatro Nacional de Beijing. Es un edificio diseñado por el arquitecto francés Paul Andreu, un teatro modernísimo en forma de huevo que contrasta con la emblemática y antiquísima Ciudad Prohibida (que está muy cerca). Es uno de los nuevos edificios que intenta mostrar la modernización china y su entrada en el siglo XXI.

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La distancia que veis en la foto de arriba es más o menos todo lo que me pude acercar al Congreso del Pueblo. Una vez más, la política china ha sido discreta y ha hecho poco ruido. Ni declaraciones polémicas ni transparencia política. Descubrir lo que pasa dentro de este edificio es todavía un misterio para chinos y occidentales. El Congreso se ha desarrollado de forma oscura y secreta, como si la Ciudad Prohibida hubiera cambiado de sitio.

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