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Archive for the ‘economía’ Category

China en perspectiva

[articulos publicados para el Centro de Colaboraciones Solidarias]

China ya está aquí y ha venido para quedarse. Si queremos solucionar los principales problemas del planeta, sea el calentamiento global, la lucha contra el terrorismo o cualquier crisis económica, ya hay que contar con el gigante asiático. Su pertenencia al grupo de los países más poderosos es un hecho no sólo irreversible, sino que irá aumentando con el paso de los años. A pesar de su espectacular desarrollo económico de los últimos treinta años y de ser el país más poblado del mundo, el desconocimiento en Occidente sobre China todavía es generalizado. Sería importante destacar algunos puntos que tal vez nos ayuden a comprender mejor la realidad en la que se encuentra el país.

1 – Conviene replantearse todo lo que creemos saber sobre China. Aquellos que hemos pasado una larga temporada en Pekín hemos visto como nuestros prejuicios e ideas preconcebidas se iban cayendo con el paso de los meses. La información que llega a Occidente suele ser muy parcial, centrada en los aspectos más negativos y sin capacidad para reflejar los numerosos matices de un país tan grande como éste.

El 90% de los corresponsales occidentales en Pekín no habla chino. Además, éstos no sólo cubren informaciones relativas al gigante asiático, sino a una docena de países que van desde India hasta Australia pasando por Japón. Su formación no sólo es limitada, sino que además muchas veces la sede central de los periódicos no les deja realizar su trabajo con libertad. En el caso de los medios de comunicación españoles, los temas son elegidos y editados desde Madrid, por gente que nunca ha puesto un pie en China. El resultado de todos estos problemas es que la información sobre China no está a la altura de la importancia de este país y se sigue moviendo bajo parámetros claramente eurocentristas [nada como leer Orientalismo, de Edward Said, para comprender este fenómeno].

2 – Los chinos de aquí no son los de allí. Muchos occidentales tienden a trasladar la imagen de los chinos emigrantes que llegan a nuestro país a los chinos que viven en China. La emigración desde el gigante asiático viene de puntos muy concretos del sur del país, con unas características culturales y lingüísticas particulares. Además, estos emigrantes se encuentran en un entorno desconocido y sin dominar la lengua local, con lo que su comportamiento es muy diferente al que tendrían en su lugar de origen.

3 – China es un país muy grande y complejo, por lo que no sería acertado hablar de una sola China, sino de muchas. Cada una de sus provincias suele tener mayor población que los países latinoamericanos. Las diferencias entre regiones como Xinjiang, Yunnan o Zhejiang pueden ser tan marcadas como las que hay entre México, Argentina o Chile. Las condiciones de vida en el campo y la ciudad, el norte y el sur, ancianos y jóvenes pueden ser radicalmente distintas debido a la enorme transformación que ha experimentado el país en los últimos 30 años. Cuando alguien habla o escribe sobre China, es importante saber a cuál de todas ellas se refiere.

4 – China está cambiando. Es muy frecuente referirse a este país como un ente monolítico y estático, donde lo único que se transforma año tras año son los números de su Producto Interior Bruto. La realidad es que la transformación es radical y afecta a todos los aspectos de la vida, desde la producción cultural hasta la educación, pasando por su visión del mundo o el concepto de familia.

5 – Los chinos no están cerrados al mundo. En muchas conversaciones entre occidentales, es recurrente el tópico de que los chinos son una sociedad cerrada en la que es muy difícil entrar. La realidad es que desde 1978, el gigante asiático ha recibido una enorme influencia del exterior, sobre todo de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Reino Unido y Francia. Los chinos están obsesionados con el aprendizaje del inglés y con todo lo que viene de Occidente. Una reflexión crítica sobre este fenómeno nos haría darnos cuenta de que, se mire por donde se mire, ellos saben mucho más sobre nosotros de lo que nosotros sabemos sobre ellos.

6 – China ha dejado de ser comunista. En el gigante asiático, hay que pagar para ir al instituto y para recibir asistencia en un hospital. Durante los años 90, el país vivió una privatización y americanización masivas. En la China del siglo XXI, la competitividad y los principios de una economía libre son algunos de sus aspectos más destacados. Lo único que queda del Comunismo, junto a una economía relativamente controlada por el Estado (aunque cada vez menos), es una dictadura de partido único que dejó de ser proletaria hace mucho tiempo. El Partido Comunista congenia más con las ideas de Adam Smith que con las de Marx o Lenin.

7 – China sigue siendo un país en vías de desarrollo. A pesar del enorme despegue económico de los últimos treinta años, China ocupa el puesto 92 en el Índice de Desarrollo Humano (un informe realizado por el PNUD y que mide los niveles de sanidad, educación y riqueza de las naciones), por detrás de países como Bulgaria, Turquía o México. Es más que probable que dentro de algunas décadas China sea la mayor economía del mundo, pero sus 1.300 millones de habitantes todavía vivirán en unas condiciones muy humildes.

8 – Los derechos humanos son muy importantes, pero hay que tener cuidado con su politización. Cuando se habla de este país, la primera asociación de ideas que le suele venir a la cabeza a cualquier occidental son sus violaciones de derechos humanos. Éste es el resultado de escuchar a unos medios de comunicación que parecen no saber abordar otros aspectos de la realidad social y política del país.

Es importante saber que para la mayoría de chinos los derechos humanos más importantes, al menos en este momento, pasan por tener un puesto de trabajo digno, un hogar donde no pasar frío ni calor, poder escolarizar a sus hijos, beber agua potable y recibir asistencia sanitaria. Estos son los derechos humanos que preocupan mayoritariamente a la población china.

También es importante distinguir entre aquellos que defienden los derechos humanos y aquellos que los utilizan como arma política para defender otros intereses geopolíticos. Cuando el foco de la opinión pública se dirige hacia un país y no hacia otros conviene preguntarse el porqué. Para muchos chinos, gran parte de la repercusión mediática sobre las violaciones de derechos humanos en China son un intento por desestabilizar al país y frenar su ascenso en la escena internacional.

9 -  La población china está bastante satisfecha con su Gobierno. En un estudio realizado en julio de 2008 por el Pew Global Attitudes Project, los chinos encabezaban la lista de ciudadanos más satisfechos con la dirección de su país (un 86% de los encuestados) y que consideraban que la economía iba bien (un 82%). Esta satisfacción con el Partido Comunista viene de haber sacado de la extrema pobreza a 500 millones de personas en las últimas tres décadas y de haber situado a China en el grupo de los países más poderosos. Se mire por donde se mire, el país se encuentra hoy en su mejor momento político, social y económico de los últimos 200 años. Nos puede gustar más o menos, pero es importante conocer que el pueblo chino apoya mayoritariamente a su Gobierno y que de momento nadie ve ninguna alternativa al Partido Comunista.

Para el lector occidental, muchos de estos puntos pueden resultar novedosos o incluso controvertidos. Para alguien que haya vivido en China algunos años, probablemente sean aspectos evidentes de la realidad del país. Para poder acercarnos a China y comprender las cosas que pasan aquí, es necesario hacerlo desde una perspectiva china que analice su evolución histórica y sus raíces culturales. Ellos llevan décadas aprendiendo de los países occidentales; ya va siendo hora de que nosotros miremos hacia China.

Soitu echa el cierre

El que ha sido probablemente el mejor diario digital en español ha cerrado. Soitu, que se caracterizó por la innovación, su estilo fresco, contenidos arriesgados y la participación de sus usuarios, no ha podido soportar la crisis.

Yo comencé a colaborar con Soitu hace apenas un mes, pero seguía este medio como ejemplo del periodismo en Internet desde hacía tiempo. Cuando alguien me preguntaba cómo sería el futuro en la web y cómo había que hacer periodismo, siempre respondía lo mismo: Soitu.

Una pérdida que nos ha mostrado cómo se tienen que hacer las cosas en Internet y que sin embargo no ha podido ser rentable. En un momento en el que muchos (yo incluido) apuestan por los medios en Internet y un cambio en el modelo informativo, lo cierto es que Soitu ha hecho todo eso (y muy bien) y no ha podido sobrevivir. ¿Llegó Soitu demasiado pronto? ¿La sociedad (o los anunciantes) no estaban preparados para tanto? La triste realidad es que el buen periodismo en la Red parece que todavía no es rentable.

Links:

Periodismo 2015: Un ejemplo que marca un camino

Pau Llop: El concepto Soitu puede seguir por otros caminos

ABC: Réquiem por un ejemplo de creatividad

Qingtian, la ruta china hacia España

El 70% de los más de 143.000 chinos que viven en España son de Qingtian, un pequeño distrito de 500.000 habitantes al sur de China

En verano, muchos de los emigrantes chinos en Europa vuelven a su tierra natal, donde sus euros están haciendo prosperar la región

Rodeado por montañas verdes y atravesado por el río Ou, lo primero que uno descubre al llegar a Qingtian es un letrero en inglés, italiano y español: “Bienvenido al distrito de ultramar de Qingtian”. Situado al sur de Shanghai, en la provincia de Zhejiang, este pequeño distrito chino se ha hecho famoso debido a su emigración a Europa: de sus casi 500.000 habitantes, más de 200.000 viven en el extranjero. Si comes en un restaurante chino en nuestro país o compras en un todo a cien, tienes un 70% de posibilidades de que el oriental que te atienda sea de Qingtian.

Qingtian, la ruta china hacia España from Daniel Mendez on Vimeo.

Liu Jianbiao es uno de esos emigrantes que dejó China en el año 1995. Por aquel entonces, Liu trabajaba a tiempo parcial en un banco de Qingtian y ganaba unos 1000 yuanes (100 euros) al mes. En la actualidad, con un buen dominio del español y una sonrisa siempre atenta a los clientes, alcanza los 800 euros en su tienda de Gijón (Asturias). “Ahora soy el jefe de la tienda”, dice muy contento mientras reconoce todo el esfuerzo que le lleva conseguir ese dinero. “En España sólo trabajo, no sé lo que es el descanso”.

Como la inmensa mayoría de emigrantes de este distrito, Liu llegó a nuestro país gracias a un amigo chino que ya estaba instalado en España. El fenómeno migratorio de Qingtian ha funcionado a través de las redes sociales y familiares, del boca a boca. Algunos años después, Liu se trajo a España a su hermana y a su mujer, con quienes vive en el norte de España.

En Qingtian, el sueño de una vida mejor pasa por obtener un salario en euros. En la capital del distrito, un profesor de escuela o un funcionario en la administración gana poco más de 1000 yuanes (100 euros) al mes. El salto a Europa puede multiplicar esas cantidades por diez. Hoy, este es el principal motivo para abandonar Qingtian: euros frente a yuanes.

Desde que en China se sigue la filosofía de “enriquecerse es glorioso”, pocos lo han entendido tan bien como los habitantes de Zhejiang. “La gente del sur de China es muy buena haciendo negocios”, dice Yu Fengkang, dueño de una fábrica de ropa que se dedica a la exportación. “Cuando llegan a un sitio, los qingtianeses miran a ver como está la situación y en seguida buscan la mejor forma de ganar dinero”.

En la fábrica de Yu Fengkang, con 160 empleados, se trabaja de lunes a domingo y se duerme en habitaciones de seis y diez personas. Todo esto por 2000 yuanes (200 euros) al mes y con quince días de vacaciones al año. Con estas condiciones, que son consideradas normales en China, no es extraño que cuando los chinos llegan a España sean igual de laboriosos. En la reciente redada en Mataró, donde se detuvieron a 77 personas por explotación laboral de sus compatriotas chinos, muy pocas de esas víctimas entendieron cuál era el problema. Ellos estaban en España, trabajaban duro y ganaban 600 euros al mes. A eso habían venido a Europa.

Aún así, los que lleguen a este pequeño distrito esperando un lugar pobre y miserable se llevarán una sorpresa. Las condiciones de vida en Qingtian son mucho peores que en los países occidentales, pero para ser China, un país con diez veces menos renta per cápita que España, el distrito ha tenido suerte. Situada al sur de Zhejiang, una de las provincias más ricas de China, la zona se ha beneficiado del desarrollo de ciudades cercanas como Wenzhou, Ningbo o Yiwu, todas ellas desconocidas en nuestro país pero que en China son sinónimo de éxito económico. A esto hay que añadir los euros provenientes de Europa, que se encargan de abrir restaurantes y tiendas, comprar los mejores inmuebles y montar nuevos negocios.

“La vida es dura en Europa”

Debido a la experiencia cercana de familiares y amigos, todo el mundo sabe en Qingtian que la vida en España no es el paraíso. En un contexto cultural desconocido y sin dominar el idioma, los chinos trabajan jornadas interminables para poder saldar las deudas del viaje y ahorrar dinero.
“Los chinos no nos acostumbramos a España, es muy distinto”, reconoce Liao Xin, que lleva diez años en nuestro país y ahora está de visita en Qingtian. “No tenemos donde comer o donde divertirnos”.

Algunos de ellos, como Erik (en su nombre italiano), un joven de 27 años que trabajó durante siete años en el norte de Italia y uno en Barcelona, han decidido volver . “La vida allí era muy dura. He vuelto porque aquí tengo mejores oportunidades de trabajo”. Con los euros ahorrados en Europa, Erik tiene ahora un negocio de muebles. “Con dinero, en Qingtian `la vita è bella?”, dice con una sonrisa de oreja a oreja antes de entrar en uno de los numerosos pubs que pueblan el centro de Qingtian.

Mientras en Italia y España los chinos no son bien valorados y ocupan un status social modesto, los emigrantes que vuelven a Qingtian con los bolsillos llenos de euros lo tienen fácil para saltar un escalón social. De trabajar en un todo a cien en España a montar tu propio negocio en Qingtian.

Volver para buscar esposa

Aunque muchos estén en Europa, los qingtianeses no se olvidan de su lugar de origen. Los chinos con más recursos que viven en España suelen volver una o dos veces al año a su tierra (para celebrar el Año Nuevo Chino y en verano) y en algunos casos prefieren que sus hijos más pequeños reciban la educación en su país de origen. “Al fin y al cabo, somos chinos”, dice Liao Xin, que después de diez años en España todavía tiene un hijo de siete en Qingtian del que cuidan sus abuelos. “Tal vez dentro de unos años me lo lleve a España, pero de momento prefiero que siga en China”.

Otro de los vínculos con la tierra viene a través de los matrimonios. En los meses de verano, muchos de los huaqiao (como se conoce a los emigrantes en China) vuelven a Qingtian para buscar pareja. Uno de ellos es Lin Ming, que ha vuelto desde Valencia: “No me entiendo con las mujeres españolas, a ellas no les gustamos los chinos”, dice en su lengua materna porque reconoce que no habla bien español.

En la misma situación se encuentra Andy (por su nombre en inglés), al que después de siete años en Estados Unidos sus padres le han dado un mes para volver a Qingtian, encontrar mujer, casarse con ella y llevársela de vuelta a Colorado. “Mucha gente me pregunta por qué no me caso con una estadounidense… pero la verdad es que yo soy chino y a mí me gustan las chinas. El problema es que cuando llegué a Qingtian tenía un mes… ahora ya sólo me quedan dos semanas”, comenta mientras apura un vaso de cerveza y pasea la mirada por el bar en busca de su futura esposa.

Los emigrantes revolucionan Qingtian

Los euros provenientes de Europa han modificado el paisaje de Qingtian. El sector de la construcción está en auge, se está fomentando el turismo en torno a las zonas naturales y surgen nuevas empresas que se aprovechan del crecimiento económico de Zhejiang. En el centro de Qingtian abundan los restaurantes, pubs, karaokes y peluquerías de lujo que se encargan de dar servicio a los nuevos ricos. Qingtian se ha convertido en uno de los mejores lugares de China para tomar café (traído directamente de Italia, como las máquinas de café) y uno de los pocos lugares donde la cerveza se puede acompañar con platos de jamón serrano.

Algunos extranjeros también han probado suerte en Qingtian. Entre ellos está Andreas Lombini, que junto a tres compañeros (uno de ellos de Qingtian) ha abierto hace cuatro meses un restaurante italiano donde las pizzas se cobran a 70 yuanes (7 euros) y la lasaña a 80 (8 euros). Pocos hubieran pensado hace una década que un restaurante tan exclusivo pudiera triunfar en un lugar tan remoto y pequeño como éste. “¿Has visto los coches por la calle?”, pregunta mientras ofrece un lícor de plátano a uno de los clientes. “Aquí la gente tiene mucho dinero”.

Pero la labor de los emigrantes no se reduce a bares y restaurantes. “Su influencia es muy fuerte en Qingtian, se nota en todos los aspectos”, dice Fan Kaiqing, periodista en la televisión local, que destaca su labor en la construcción de nuevas carreteras e infraestructuras, empresas que dan trabajo a los locales y fondos para conservar el patrimonio cultural. Muchos emigrantes vuelven a Qingtian para convertirse en líderes en el campo, desde donde donan generosas sumas de dinero para fomentar el desarrollo en las pobres zonas rurales que ellos abandonaron hace años.

A pesar de su importancia para los emigrantes a España y Europa, Qingtian no es más que una de las escalas de una migración mucho mayor. Con la salida al extranjero de tantos jóvenes de este distrito, ahora los trabajos más duros son realizados por gente que viene de provincias más pobres como Anhui, Henan, Hunan y Jiangxi. El camino hacia la supervivencia en China tiene varias vertientes y pasa por distintas migraciones: del campo a la ciudad, de las provincias pobres a las desarrolladas, de China al extranjero. La de Qingtian es la ruta a España.

Desarrollo humano de China

[He pasado una mañana muy entretenida leyendo cifras, porcentajes y clasificaciones. Espero que este post no se convierta en el más aburrido del blog. En los datos relativos a China no se incluyen Hong-Kong, Macao ni Taiwán. Aunque hablo de otros países, entre ellos España, el objetivo principal es hablar de China]

Hace algo más de un mes salió el Informe de Índice de Desarrollo Humano (IDH) para el año 2007/2008, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Como casi siempre, los medios de comunicación (que nos invaden con porcentajes de PIB todos los días), despacharon el informe en un par de noticias.

El IDH es un intento por pasar por encima de la superficialidad de las cifras económicas y acercarse a la calidad de vida de la gente, midiendo entre otras cosas el porcentaje de alfabetización, la esperanza de vida y el índice de educación. Al fin y al cabo de lo que se trata es de vivir bien, no de que el país crezca económicamente. Este IDH se ve complementado por otros índices y estudios sobre la igualdad de género, el porcentaje de PIB destinado a la educación y la sanidad, el gasto en armamento o la desigualdad económica.

Estos datos, publicados en 2007, hacen referencia al año 2005. Según su propia definición, el IDH intenta medir el nivel que los países tienen en cuanto a “vida larga y saludable, acceso a conocimientos y nivel de vida digno”.

Resultados generales

Como es bastante lógico, los países con economías más desarrolladas ocupan las posiciones más altas de la tabla. Entre ellos destacan Islandia, Noruega y Suecia, ejemplos del modelo escandinavo y que se sitúan en primer, segundo y sexto lugar. También aparecen algunos modelos anglosajones como Australia (tercera), Canadá (cuarta) e Irlanda (sexta). Otras potencias económicas como Japón y Estados Unidos se quedan un poco más abajo (octava y duodécima), mientras que España ocupa una muy buena posición en el puesto 13 (por delante de países como Alemania -22-, Reino Unido -16- o Italia -20).

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La forma de establecer el IDH ha cambiado mucho en los últimos años, aunque desde 1985 sólo han alcanzado el primer puesto cuatro países: Japón (en dos ocasiones), Canadá (diez ocasiones), Noruega (seis ocasiones) y ahora Islandia. En el último puesto repite Sierra Leona, que desde 1997 lo ha ocupado en 8 ocasiones.

China se queda en el puesto 81 (de 177 países), encuadrada en los países de “desarrollo humano medio”, cerca de Tailandia (puesto 78) y Turquía (84). Su IDH es ligeramente superior que el de estos países de “desarrollo humano medio” y un poco superior que la media de los países de la zona “Asia Oriental y Pacífico”.

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¿Economía = Desarrollo?

Es importante destacar que, aunque los números económicos son una muestra importante del desarrollo humano, también se dan importantes contradicciones. Estados Unidos, economía más fuerte del planeta, se sitúa en el puesto número 12. Todavía más importante es el puesto de China, que siendo considerada como la cuarta economía del planeta, está en el puesto 81.

No sólo en cuanto a números de PIB totales se dan estos casos. Luxemburgo, país con mayor renta pér capita del planeta, está en el puesto 18 (en el puesto número 3, con la mitad de su renta per cápita, se encuentra Australia). Estados Unidos, con la segunda mayor renta per cápita, está en el puesto número 12. Arabia Saudí, comparando su renta per cápita con el IDH, baja hasta 19 puestos.

¿Y China? Su IDH es ligeramente mejor que su clasificación per cápita. Sube 5 puestos, algo poco espectacular aunque importante. España, con una renta per cápita bastante inferior a la mayoría de primeros clasificados (inferior a la de los restantes 17 primeros clasificados) obtiene una diferencia entre el IDH y el PIB per cápita de 11 puntos positivos.

¿Mejorando o empeorando?

El informe incluye una tabla donde se muestran los avances de todos los países desde 1975. En esta categoría destaca China, cuyo IDH ha pasado de 0,530 en 1975 a 0,777 en 2005. Es una de las mejoras más importantes de la tabla, junto a otros países (a mí me han sorprendido) como Argelia, Omán o Indonesia.

España también ha mejorado desde 1975, un 0,103 puntos. En Asia, otros de los países que más mejoran son Hong-Kong, Singapur y Corea del Sur (todos en torno a los 200 de mejora).

Pobreza

Otro de los índices más interesantes elaborados por el PNUD es el de Índice de Pobreza Humana para los países en desarrollo (IPH-1,los países desarrollados tienen otro índice, el IPH-2,). Si el IDH intenta medir el progreso humano en general de cada país, el IPH muestra las desigualdades de este desarrollo.

En este índice China baja ligeramente, sobre todo debido al alto porcentaje (un 23%, cifra de 2004) de personas que no disfrutan de una “fuente de agua mejorada” (más o menos quiere decir acceso a agua potable); y la gran cantidad de personas que se encuentra bajo el umbral de la pobreza (un 44,8% de chinos viven con menos de dos dólares al día).

Algunos países como Malasia y Tailandia se sitúan por delante de China, mientras otros como Vietnam o Filipinas continúan por detrás del gigante asiático. Los últimos 13 países de esta clasificación son africanos.

Dentro de los países europeos con un IPH más negativo está Rumania (también el país de la UE con peor IDH, donde el 54,8% de la población vive con 4 dólares al día).

Tendencias demográficas

Leyendo estos informes uno se encuentra con datos sorprendentes, extravagantes y clarificadores. Todos sabemos lo mucho que ha cambiado la sociedad española (y también la china) en los últimos 30 años. Uno de los indicadores más interesantes proviene del número de hijos por mujer. Según este estudio, España pasó de 2,9 en 1975 a 1,3 en 2005. En España esto ha supuesto una importante transformación de la familia y las relaciones sociales, con la incorporación de la mujer al trabajo, el desarrollo de la economía y la aparición de nuevos modelos de familia.

El caso de China, como consecuencia de la política del hijo único, es todavía más espectacular: se ha pasado de 4,9 hijos por mujer en 1975 a 1,7 en 2005. Las implicaciones sociales de este cambio son gigantescas.

Otro movimiento espectacular en China es el de la urbanización: del 17,4% de chinos que vivían en ciudades en 1975 se ha pasado al 40,4% (se calcula que en 2015 será el 49,2%).

Esto con Franco no pasaba

Desde 1970, muchas cosas han cambiado en España. Entre ellas se encuentran algunas mejoras importantes de las que pocas veces se habla. La esperanza de vida ha pasado de los 72,9 años a los 80. La tasa de mortalidad infantil (por cada 1000 niños nacidos) ha pasado del 27 (año 1970) al 4 (año 2005). En estos mismos años, la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años (por cada 1000 niños nacidos vivos) se redujo del 34 al 5.

Esto con Mao no pasaba

También los datos sobre China han mejorado muchísimo durante las últimas décadas. La esperanza de vida al nacer ha pasado de 63,2 a 72 años. La tasa de mortalidad infantil (entre 1970 y 2005, por cada 1000 niños nacidos) del 85 al 23. Y la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años (por cada 1000 nacidos vivos) de 120 a 27.

Educación y tecnología

China muestra una tendencia preocupante en cuanto al dinero destinado a educación. Aunque su crecimiento de PIB ha sido espectacular, el dinero destinado a educación ha descendido porcentualmente. Del 2,2% del PIB en 1991 ha pasado al 1,9% en 2002-2005.

En cuanto a tecnología, es interesante destacar la mejora tecnológica de China en cuanto a la exportación de sus productos. En 1990 tan sólo el 6,1% de sus exportaciones eran productos de alta tecnología; en 2005 la cifra llegó hasta el 30,6%. Mientras, su exportación de productos primarios en estas mismas fechas bajó del 27 al 8%. Esto nos muestra claramente el cambio de modelo económico que las autoridades comunistas han llevado a cabo (y con el que quieren continuar)

Es justo en estos dos apartados (educación y tecnología), donde España obtiene sus peores notas (porcentaje del PIB dedicado a educación e I+D, número de patentes registradas por habitante, población conectada a Internet…)

Desigualdades

China aparece también como un país bastante desigual en el reparto de su riqueza. Según el Coeficiente de Gini (que mide las desigualdades económicas y donde 0 representa la igualdad perfecta y 100 la mayor desigualdad), China se quedaría en un 46,9. Comparándolo con los países desarrollados las diferencias son grandes (Noruega 25,8, Francia 32,7, España 34,7, Bélgica 33…) aunque dentro de los países en desarrollo está más o menos en la media (Tailandia 42, Filipinas 44,5, Sudáfrica 57,8…). Una vez más, los países sudamericanos destacan en esta triste clasificación de la desigualdad económica (Honduras 53,8, Bolivia 60,1, Guatemala 55,1, Paraguay 58,4, Perú 52, Brasil 57, Chile 54,9…).

EE.UU. es el país más desigual (obtiene un 40,8) de los primeros 20 clasificados en el IDH. Otras economías asiáticas tan potentes como Hong-Kong o Singapur también se muestran muy desiguales (43,4 y 42,5 respectivamente).

Consumo de energía

Como comentaba en un post sobre la contaminación china, los chinos consumen menos energía que la mayoría de occidentales. En cuanto a electricidad, los chinos consumen 1.684 kilovatios-horas (consumo de electricidad per-capita) mientras los estadounidenses llegarían a 14.240, españoles a 6.412 y chilenos 3.347. La tasa de emisión de carbono per cápita también, como es lógico, es muy inferior al resto de países desarrollados. En China se situaba en 2004 en 3,8 per cápita, mientras estadounidenses llegaban al 20,6, españoles al 7,6 y chilenos al 3,9.

Hombres y mujeres

Dos Índices sirven para determinar la igualdad entre hombres y mujeres, el Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG, en el que se mide la esperanza de vida, la tasa de alfabetización de ambos géneros y los ingresos) y el Índice de Potenciación de Género (IPG, que mide la participación de la mujer en política y grandes empresas y su control sobre la riqueza).

China mejora levemente en la primera clasificación, lastrada por la menor alfabetización de las mujeres (un 86,5% ellas, un 95,1% ellos) y la diferencia de ingresos (algo que pasa en todos los países de la lista, con diferentes grados de desigualdad).

Por otro lado, China mejora mucho en el segundo índice, donde se sitúa en el puesto 57 (por delante de países como Corea del Sur, Brasil o Chile), sobre todo gracias al número de mujeres con escaño en el ¿Parlamento? (20,3%) y al número de mujeres profesionales y trabajadoras técnicas (52%).

Algunos de los países asiáticos con mejores índices de desarrollo (como Japón –el 8- y Corea del Sur -26-), obtienen resultados muy malos en cuanto al índice de potenciación de género. Japón baja hasta el puesto 54 y Corea del Sur hasta el 64.

¿Y Taiwán?

Me he quedado con las ganas de saber algo sobre Taiwán. En la información previa a los índices se dice que los datos relativos a China, salvo que se indique lo contrario, no incluyen Hong-Kong, Macao ni Taiwán, e incluso se dice claramente que Taiwán es una provincia de China.

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Aunque sí que se incluyen los datos de Hong-Kong, que aparece siempre por separado, no se dice nada de Taiwán, que vuelve a quedar en el limbo.

Han sido los propios taiwaneses los que se han incluido, siguiendo los mismos parámetros que el PNUD, en el puesto 23 (por detrás de Hong-Kong aunque por delante de Corea del Sur, Singapur o Portugal).

LA PROPIEDAD PRIVADA EN CHINA

Mucho se ha hablado en los últimos días sobre la nueva ley aprobada en la Asamblea Nacional sobre la propiedad privada en China. Lo cierto es que las leyes, en realidad, no son muy importantes en China. En fin, como decía un amigo mío polaco que llevaba unos años viviendo en Pekín: “las leyes aquí son orientativas”.

Pero, si son orientativas, lo que está claro es que la dirección que quiere tomar el Partido Comunista Chino pasa por continuar la liberalización económica. Todavía quedan muchos aspectos por mejorar -el respeto a la Ley, una justicia eficaz, la propiedad privada en el campo, la corrupción-, pero esta ley marca una vez más el compromiso de los dirigentes comunistas por seguir avanzando en su modelo capitalista.

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AÑO DEL CERDO Y AÑO DE ESPAÑA

Además de entrar en el año del cerdo, los chinos han entrado en el año de España. Será por el jamón.

Lo cierto es que nuestro Gobierno intenta acabar con la marginalización de nuestro país en Asia y en China, donde el resto de países europeos nos sacan algunas décadas de ventaja. Se trata de un proyecto que tiene como intención, sobre todo, dar a conocer nuestro país en China, donde todavía somos unos desconocidos. Hay que intentar que los chinos conozcan algo de más de España que nuestro futbolista más internacional, Raúl.

Las oportunidades son numerosas para nuestro país, sobre todo en sectores como las telecomunicaciones, la banca, el transporte, el turismo o la gastronomía. También es interesante destacar cierta afinidad y amistad con España debido a nuestra transición democrática, social y económica. Los chinos están muy interesados en saber cómo se ha producido “el milagro español”, de donde ellos intentan aprender lecciones para su modernización.

El futuro de nuestro país (y de Europa) pasa en gran medida por Asia… Conviene subirse al tren cuanto antes…

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CHINA SE MOTORIZA

Las bicicletas, símbolo durante décadas de las ciudades chinas, se están convirtiendo en coches. Casi como si de magia se tratara, las dos ruedas se convierten en cuatro, los manillares en volantes y los frenos en pedales. Los coches comienzan a entrar de forma masiva en China, igual que pasara en España en la década de los 60 de la mano del mítico Seat 600.

Por otro lado, las empresas chinas comienzan a desarrollar sus industrias del automóvil y, basados en los modelos occidentales o sus tecnologías, conquistar mercados fuera de su país. De momento los coches chinos no han podido entrar en Europa o Estados Unidos y no lo harán de forma inmediata… pero esto no acaba más que de comenzar.

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LOS FRANCESES, ENDEUDADOS HASTA LAS CEJAS

Andan muy fastidiadas las cosas en Francia, con una economía renqueante y una crisis psicológica que toca a todas las capas de la sociedad. Uno de sus mayores problemas es la deuda pública, que imposibilita muchas de las inversiones del Estado y además apunta a una ligera marcha atrás, como está sucediendo en Alemania, del estado de bienestar.

Pero claro, estamos en campaña electoral, y tampoco hay que ponerse muy realista… Así que todos los candidatos se han dedicado a prometer el oro y el moro (subida de pensiones, bajada de impuestos, incremento del salario mínimo, inversiones en investigación….)… toda una serie de medidas que los economistas dudan mucho se pueda llevar a cabo.

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- La deuda francesa:
El total asciende a 1,206,898,400,129 euros
Cada francés toca a 19,106 euros… Pero la cosa sigue subiendo

CHINA Y ÁFRICA


La reciente cumbre entre China y 40 países africanos, califacada como el “evento diplomático más importante en China desde 1949″, ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de África en la visión multipolar de Pekín. China ya no se conforma con ser el mayor socio comercial de Europa, con invadir el mercado estadounidense, con aumentar sus relaciones con América Latina ni con crecer en Asia; el continente africano también está en su agenda comercial y diplomática. [Foto izquierda: Reuters - The Economist-]

Muestra de ello es la importancia que Pekín le ha dado a la Cumbre sinoafricana: las calles de Pekín estuvieron engalanadas con carteles e imágenes africanas, se prohibió a los taxistas que circularan por la autopista que lleva al aeropuerto y se modificaron los horarios en los colegios para evitar atascos. China se reunió con África; con los mayores honores y a los ojos de todo el mundo.

La reunión ha sido considerada como el acontecimiento
diplomático más importante en China desde 1949. [Foto Xinhua]

China encuentra en África una importante fuente de materias primas para alimentar su crecimiento económico; el 30% de su petróleo llega de tierras africanas (sobre todo Angola, su primer suministrador) y en este continente también encuentra otros productos que le son imprescidibles (como la madera de Liberia o el cobre del Congo). Pero a parte de esta visión económica, China encuentra en África una forma de aumentar su influencia en el globo y de ganar amigos en el mundo. El continente africano ha sido olvidado por Occidente y China pretende llenar ese vacío y convertirse en el actor más importante. Sus inversiones en África son una forma de conseguir más presencia internacional, de ganar apoyos en Naciones Unidas y de apoyar su causa por una China unida (de nuevo el tema de Taiwán).

En la última década, los intercambios comerciales entre China y África se han multiplicado por diez. Algunos productos chinos, como los móviles, las bicicletas y algunos aparatos eléctricos, han desbancado a sus rivales occidentales, de mayor calidad pero también mucho más caros. Los intercambios entre ambos “continentes” han crecido a todos los niveles.

Tras la gran cumbre celebrada el pasado fin de semana, China vuelve a dejar claro que se toma muy en serio a África. Los dirigentes chinos han prometido de todo: cancelar más deudas, invertir más dinero y proporcionar más ayudas. Un paso más en la carrera de China hacia África.

Links:

El PaísAfricanos “sin papeles” en China
El PaísLos africanos temen la invasión comercial
Human Rights Watch – Focus on Human Rights, not just trade
Página oficial del encuentro

DEMASIADO RÁPIDO

Luxurius Car (Jiang chen xia ri) es una película que retrata a la perfección la situación que vive China en estos momentos. El país ha experimentado un crecimiento económico espectacular, pero hay muchas capas de la población que todavía no han visto el desarrollo pasar por delante de sus casas. Las diferencias entre campo y ciudad son alarmantes, las familias se descomponen, las desigualdades crecen… Los ciudadanos chinos viven en una crisis constante, en un cambio acelerado, con unos contrastes espectaculares y unas relaciones sociales que cambian a velocidades de vértigo.

El Coche de lujo es la metáfora de esta China moderna: es un coche potente, con cientos de caballos, una carrocería dorada y una velocidad punta increíble; pero también es un coche con puntos débiles, con agujeros negros, sólo accesible para los más ricos. Es un coche peligroso, que corre el riesgo de pasar por encima de los peatones o de estrellarse en el siguiente cruce.


Links:

Luxurius Car – Dossier Festival de Cannes

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