Qingtian, la ruta china hacia España
El 70% de los más de 143.000 chinos que viven en España son de Qingtian, un pequeño distrito de 500.000 habitantes al sur de China
En verano, muchos de los emigrantes chinos en Europa vuelven a su tierra natal, donde sus euros están haciendo prosperar la región
Rodeado por montañas verdes y atravesado por el río Ou, lo primero que uno descubre al llegar a Qingtian es un letrero en inglés, italiano y español: “Bienvenido al distrito de ultramar de Qingtian”. Situado al sur de Shanghai, en la provincia de Zhejiang, este pequeño distrito chino se ha hecho famoso debido a su emigración a Europa: de sus casi 500.000 habitantes, más de 200.000 viven en el extranjero. Si comes en un restaurante chino en nuestro país o compras en un todo a cien, tienes un 70% de posibilidades de que el oriental que te atienda sea de Qingtian.
Qingtian, la ruta china hacia España from Daniel Mendez on Vimeo.
Liu Jianbiao es uno de esos emigrantes que dejó China en el año 1995. Por aquel entonces, Liu trabajaba a tiempo parcial en un banco de Qingtian y ganaba unos 1000 yuanes (100 euros) al mes. En la actualidad, con un buen dominio del español y una sonrisa siempre atenta a los clientes, alcanza los 800 euros en su tienda de Gijón (Asturias). “Ahora soy el jefe de la tienda”, dice muy contento mientras reconoce todo el esfuerzo que le lleva conseguir ese dinero. “En España sólo trabajo, no sé lo que es el descanso”.
Como la inmensa mayoría de emigrantes de este distrito, Liu llegó a nuestro país gracias a un amigo chino que ya estaba instalado en España. El fenómeno migratorio de Qingtian ha funcionado a través de las redes sociales y familiares, del boca a boca. Algunos años después, Liu se trajo a España a su hermana y a su mujer, con quienes vive en el norte de España.
En Qingtian, el sueño de una vida mejor pasa por obtener un salario en euros. En la capital del distrito, un profesor de escuela o un funcionario en la administración gana poco más de 1000 yuanes (100 euros) al mes. El salto a Europa puede multiplicar esas cantidades por diez. Hoy, este es el principal motivo para abandonar Qingtian: euros frente a yuanes.
Desde que en China se sigue la filosofía de “enriquecerse es glorioso”, pocos lo han entendido tan bien como los habitantes de Zhejiang. “La gente del sur de China es muy buena haciendo negocios”, dice Yu Fengkang, dueño de una fábrica de ropa que se dedica a la exportación. “Cuando llegan a un sitio, los qingtianeses miran a ver como está la situación y en seguida buscan la mejor forma de ganar dinero”.
En la fábrica de Yu Fengkang, con 160 empleados, se trabaja de lunes a domingo y se duerme en habitaciones de seis y diez personas. Todo esto por 2000 yuanes (200 euros) al mes y con quince días de vacaciones al año. Con estas condiciones, que son consideradas normales en China, no es extraño que cuando los chinos llegan a España sean igual de laboriosos. En la reciente redada en Mataró, donde se detuvieron a 77 personas por explotación laboral de sus compatriotas chinos, muy pocas de esas víctimas entendieron cuál era el problema. Ellos estaban en España, trabajaban duro y ganaban 600 euros al mes. A eso habían venido a Europa.
Aún así, los que lleguen a este pequeño distrito esperando un lugar pobre y miserable se llevarán una sorpresa. Las condiciones de vida en Qingtian son mucho peores que en los países occidentales, pero para ser China, un país con diez veces menos renta per cápita que España, el distrito ha tenido suerte. Situada al sur de Zhejiang, una de las provincias más ricas de China, la zona se ha beneficiado del desarrollo de ciudades cercanas como Wenzhou, Ningbo o Yiwu, todas ellas desconocidas en nuestro país pero que en China son sinónimo de éxito económico. A esto hay que añadir los euros provenientes de Europa, que se encargan de abrir restaurantes y tiendas, comprar los mejores inmuebles y montar nuevos negocios.

“La vida es dura en Europa”
Debido a la experiencia cercana de familiares y amigos, todo el mundo sabe en Qingtian que la vida en España no es el paraíso. En un contexto cultural desconocido y sin dominar el idioma, los chinos trabajan jornadas interminables para poder saldar las deudas del viaje y ahorrar dinero.
“Los chinos no nos acostumbramos a España, es muy distinto”, reconoce Liao Xin, que lleva diez años en nuestro país y ahora está de visita en Qingtian. “No tenemos donde comer o donde divertirnos”.
Algunos de ellos, como Erik (en su nombre italiano), un joven de 27 años que trabajó durante siete años en el norte de Italia y uno en Barcelona, han decidido volver . “La vida allí era muy dura. He vuelto porque aquí tengo mejores oportunidades de trabajo”. Con los euros ahorrados en Europa, Erik tiene ahora un negocio de muebles. “Con dinero, en Qingtian `la vita è bella?”, dice con una sonrisa de oreja a oreja antes de entrar en uno de los numerosos pubs que pueblan el centro de Qingtian.
Mientras en Italia y España los chinos no son bien valorados y ocupan un status social modesto, los emigrantes que vuelven a Qingtian con los bolsillos llenos de euros lo tienen fácil para saltar un escalón social. De trabajar en un todo a cien en España a montar tu propio negocio en Qingtian.
Volver para buscar esposa
Aunque muchos estén en Europa, los qingtianeses no se olvidan de su lugar de origen. Los chinos con más recursos que viven en España suelen volver una o dos veces al año a su tierra (para celebrar el Año Nuevo Chino y en verano) y en algunos casos prefieren que sus hijos más pequeños reciban la educación en su país de origen. “Al fin y al cabo, somos chinos”, dice Liao Xin, que después de diez años en España todavía tiene un hijo de siete en Qingtian del que cuidan sus abuelos. “Tal vez dentro de unos años me lo lleve a España, pero de momento prefiero que siga en China”.

Otro de los vínculos con la tierra viene a través de los matrimonios. En los meses de verano, muchos de los huaqiao (como se conoce a los emigrantes en China) vuelven a Qingtian para buscar pareja. Uno de ellos es Lin Ming, que ha vuelto desde Valencia: “No me entiendo con las mujeres españolas, a ellas no les gustamos los chinos”, dice en su lengua materna porque reconoce que no habla bien español.
En la misma situación se encuentra Andy (por su nombre en inglés), al que después de siete años en Estados Unidos sus padres le han dado un mes para volver a Qingtian, encontrar mujer, casarse con ella y llevársela de vuelta a Colorado. “Mucha gente me pregunta por qué no me caso con una estadounidense… pero la verdad es que yo soy chino y a mí me gustan las chinas. El problema es que cuando llegué a Qingtian tenía un mes… ahora ya sólo me quedan dos semanas”, comenta mientras apura un vaso de cerveza y pasea la mirada por el bar en busca de su futura esposa.
Los emigrantes revolucionan Qingtian
Los euros provenientes de Europa han modificado el paisaje de Qingtian. El sector de la construcción está en auge, se está fomentando el turismo en torno a las zonas naturales y surgen nuevas empresas que se aprovechan del crecimiento económico de Zhejiang. En el centro de Qingtian abundan los restaurantes, pubs, karaokes y peluquerías de lujo que se encargan de dar servicio a los nuevos ricos. Qingtian se ha convertido en uno de los mejores lugares de China para tomar café (traído directamente de Italia, como las máquinas de café) y uno de los pocos lugares donde la cerveza se puede acompañar con platos de jamón serrano.

Algunos extranjeros también han probado suerte en Qingtian. Entre ellos está Andreas Lombini, que junto a tres compañeros (uno de ellos de Qingtian) ha abierto hace cuatro meses un restaurante italiano donde las pizzas se cobran a 70 yuanes (7 euros) y la lasaña a 80 (8 euros). Pocos hubieran pensado hace una década que un restaurante tan exclusivo pudiera triunfar en un lugar tan remoto y pequeño como éste. “¿Has visto los coches por la calle?”, pregunta mientras ofrece un lícor de plátano a uno de los clientes. “Aquí la gente tiene mucho dinero”.

Pero la labor de los emigrantes no se reduce a bares y restaurantes. “Su influencia es muy fuerte en Qingtian, se nota en todos los aspectos”, dice Fan Kaiqing, periodista en la televisión local, que destaca su labor en la construcción de nuevas carreteras e infraestructuras, empresas que dan trabajo a los locales y fondos para conservar el patrimonio cultural. Muchos emigrantes vuelven a Qingtian para convertirse en líderes en el campo, desde donde donan generosas sumas de dinero para fomentar el desarrollo en las pobres zonas rurales que ellos abandonaron hace años.
A pesar de su importancia para los emigrantes a España y Europa, Qingtian no es más que una de las escalas de una migración mucho mayor. Con la salida al extranjero de tantos jóvenes de este distrito, ahora los trabajos más duros son realizados por gente que viene de provincias más pobres como Anhui, Henan, Hunan y Jiangxi. El camino hacia la supervivencia en China tiene varias vertientes y pasa por distintas migraciones: del campo a la ciudad, de las provincias pobres a las desarrolladas, de China al extranjero. La de Qingtian es la ruta a España.
Tags: Inmigración, matrimonios, Qingtian, Zhejiang
This entry was posted on Thursday, September 17th, 2009 at 6:04 am and is filed under China, España China, Inmigración, economía, viajes. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.






September 17th, 2009 at 10:17 am
Muy interesante en muchos aspectos.
Yo tenía entendido que la mayoría de los inmigrantes procedían de la zona de Cantón y Fujian.
Por otro lado, Zhejiang es la provincia con mayor índice de millonarios en China, siendo Hangzhou y Wenzhou donde se concentran la mayoría de ellos. No obstante, por lo que he leído alrededor del 50% están concentrados en Guangdong, Beijing y Shanghai.
Además creo que con este artículo es fácil dar respuesta a algunas preguntas muy típicas sobre los emigrantes chinos y me ha parecido especialmente relevante lo de “volver para casarse”.
Si bien, por todo es sabido que en China es más fácil amar a un rico que a un pobre…
September 19th, 2009 at 6:56 am
La mayoría de inmigrantes a otros países asiáticos y Norteamérica han venido casi siempre de Guangdong y Fujian, como tú muy bien dices. En el caso de Europa, y sobre todo de España e Italia, la inmensa mayoría han venido desde este pequeño distrito de Zhejiang.
Y sí, Zhejiang es una provincia muy muy rica. A excepción de Shanghai, Pekín y Tianjin es la región con mayor renta per capita del país. Y eso se nota en cuanto llegas allí.
May 17th, 2010 at 1:32 am
buenas noches. como te va dejame confesarte que yo no estaba buscando acerca de lo que escribiste y es que en realidad a mi este tema me aburre bastante
, pero te felicito porque la manera en que escribiste me fascino. Por primera vez he encontrado contenido digno en la red. Un saludo.
June 14th, 2010 at 7:49 am
yo soy qingtiannes y vivo en valencia, en realidad los qingtianes que vuelven a china para encontrar una esposa es porque tienen poco exito en españa, y las chicas chinas aqui miran mucho mas los recursos economicos que tienen cada uno, ademas no es que los qingtianes tengan mucho dinero sino lleva mucho tiempo ahorrando el dinero para poder gastarlos en china por el valor euro-yuan como bien has dicho.