danielmendez.net

Flower

Boda China (III): extranjeros

La cosa que más me sorprendió de toda la boda, y que además me cabreó bastante, fue el rol que jugamos los extranjeros durante toda la ceremonia. Los novios tienen una escuela de inglés y los dos estudiaron en Pekín, con lo que conocen a muchos extranjeros y de vez en cuando siempre hay alguno que se pasa por Wugang para ayudarles con las clases. Por eso, no era extraño que hubiera extranjeros durante la ceremonia.

Lo que sí fue muy raro fue el papel tan protagonista que nos hicieron jugar durante toda la boda. Yo, que conozco al novio desde hace menos de un año, fui el encargado de leer los permisos de matrimonio. Benet y Julia, dos estadounidenses, fueron los que dijeron unas palabras como amigos del novio y la novia. Al final de la ceremonia, los seis extranjeros que acudimos a la boda tuvimos que subir al escenario y volver a desearles la mayor de las felicidades (uno de ellos les había conocido el día anterior). Durante la ceremonia tradicional, también fuimos nosotros seis los que escoltamos a la novia durante todo el trayecto. ¿Y todo esto por qué?

Los que hayáis estado en China, ya os habréis dado cuenta que el recibimiento y la generosidad de los chinos hacia los occidentales no tiene límites. La mayoría de chinos se sienten fascinados por todo lo que viene de fuera, y si habla inglés mejor que mejor. Por eso, en un pequeño pueblo como Wugang, donde la inmensa mayoría de invitados era la primera vez que veían a un extranjero, la aparición de seis en una sola boda fue todo un acontecimiento. El tener extranjeros en su boda les dio cara, aumentó su status. “Ni siquiera en Pekín o Shanghai los chinos tienen tantos extranjeros en las bodas como tuve yo”, me dijo sin pudor el novio el día después.

Siempre he alabado la amabilidad e increíble hospitalidad de los chinos hacia los occidentales (y de la cual podríamos aprender mucho), pero este trato preferencial durante su boda me pareció demasiado. ¿Sólo por el hecho de ser extranjeros teníamos que ser los protagonistas de la celebración? ¿Cómo se sintieron sus mejores amigos y familiares, que no hicieron nada durante toda la boda? Hay ocasiones en la que esta fascinación por los occidentales se convierte en discriminación hacia sus propios compatriotas.

Una foto que los novios guardarán siempre y enseñarán con orgullo a familiares y amigos. ¡cinco extranjeros con ellos!

One Response to “Boda China (III): extranjeros”

  1. September 16th, 2009 at 10:24 am

    Tierrademayo says:

    Hola Dani.

    La verdad es que leyéndote durante los días previos he sentido cierta envidia sana de que hayas profundizado tanto con los chinos como para poder asistir a una boda tradicional.

    Ahora leyéndote esta última parte, me ha sido mucho más fácil hacer empatía y sentir como si fuese en mis propias carnes esa sensación de recibir un trato solo en base a una condición que está lejos de cualquier mérito que es ser extranjero.

    Aunque esto puede en principio parecer una ventaja y uno puede ser el rey del mundo en China solo por unos ojos redondeados, a mí en algunos casos me ha sido muy embarazoso y avergonzante el recibir un trato preferente.

    Hechos de la vida cotidiana con los que te puedes ganar una mirada por encima del hombro como que un empleado te salte una cola.

    Luego ser moneda de cambio. Hablas del caché de la boda por el número de extranjeros, en mi caso, yo trabajaba en una discoteca y pasaba toda la noche en la mesa más céntrica de un local orientado especialmente a chinos de un nivel económico alto donde alojaba a los extranjeros y donde todo el mundo pudiese vernos por una cuestión de caché. (También, porque el sistema de pagar por la mesa no es muy popular entre los extranjeros y no saben donde situarse cuando entran en un local orientado a un público chino.)

    Aunque en realidad, lo duro es realmente un tercer caso donde tropiezas con gente tan amable y hospitalaria a cambio de absolutamente nada y que no hay manera alguna de compensar y te quedas con la sensación de tener una deuda enorme con alguien que probablemente no vuelvas a ver.

    Así me estremezco cuando pienso en toda la buena gente que he conocido en China y así le llegan las lágrimas a Pekin Express.

Leave a Reply